La Dama de Blanco
La Dama de Blanco
En un lugar alejado de la ciudad se encuentra una pequeña aldea de gente muy humilde y trabajadora. Las calles están adornadas por las figuras que forman los adoquines llevando el camino por todo aquello, con flores por doquier el recorrido es grato a cada cuadra. El polvo que lleva el viento se posa por los caminos y entre la calle principal los pasajes al sur se dirigen a un lugar donde mitos y leyendas se crean en la cultura oral de sus habitantes. Está rodeado por fincas de café con muchos árboles gigantescos que forman curiosas figuras con sus ramas y follaje.
Durante tiempos antiguos habitantes de la colonia mencionan haber visto una mujer vestida de ropas blancas con un brillo sobrenatural que resplandece en la oscuridad espesa de las noches en el campo.
Deambula por las noches aparentemente paseando como una doncella camina solitaria en su jardín apreciando la naturaleza pura y viendo la luna en su máximo esplendor. Un borracho caminaba por las calles casi cayéndose, miraba doble mientras buscaba su casa que queda camino arriba. Avanza su camino vociferando vilmente y alterando la armonía de la noche bajo el crepúsculo lugar. Cuando se va acercando al centro de la colonia ve un brillo bajo un poste de luz, en su embriaguez cree ver una curiosa lámpara en el suelo que con su brillo lo atrae sin pensar. Aumenta el paso de su caminar para acercarse a ese brillo sin igual que no puede compararlo con nada que antes hubiera visto, mientras más se acerca escucha una dulce tonada que acaricia sus sentidos, la piel se eriza y su interior lo mueve más rápido para ver la fuente de donde proviene ese brillo y la melodía.
Al llegar ve de pie una vestida con vestido blanco que está esperando una víctima esta noche de crepúsculo oscuro. Es una dama hermosa que seduce con su naturaleza sensual de figura delicada hasta la mínima línea que dibuja su cuerpo. El borracho atraído por su imagen resplandeciente cae en el hechizo de la dama que castiga sus faltas perdido en el alcohol. El borracho cae de rodillas ante la doncella y el recuerda sus errores y como sucumbió en sus faltas. El reloj marca la medianoche y un grito escalofriante se escucha densamente en todo el pueblo, se mueve sobre una atmosfera fría como el hielo y oscura como una noche sin luna. Aves negras cantan una sinfonía estridente que dejan sordo al borracho y con la imagen de la dama alejándose a la oscuridad mientras una risa macabra se pierde donde las nubes negras hacen estremecer al pueblo y el silencio denota el sombrío suceso en la calle principal.

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